
"Supe lo que te paso". "¿Como has estado?." "¿Te sientes bien?." "Cuídate, ¿ya?." "Trata de relajarte". "Tremendo susto que nos diste."
Durante una semana completa he escuchado estas frases, de diferentes personas, compañeros, amigos, familiares, profesores; no es que sea mal agradecida, al contrario, me siento agradecida y un tanto impactada de que se hayan preocupado de tal manera por mi, me emocionó bastante y me conmovió, pero también produjo en mi cierta vergüenza y cierta molestia, la verdad es que no es muy glamoroso que las personas se enteren que estuviste convulsionando en un evento, y mucho menos que te vean en pleno proceso.
Antes de proseguir con esto, quisiera agradecer a todas aquellas personas que estuvieron conmigo en aquel instante, a quienes me asistieron, me ayudaron y acompañaron, y a aquellas que se acercaron a mí, a preguntarme como estaba, en verdad lo agradezco, pero lo único que les pido es que no sientan que es algo tan trágico, si, tengo que admitir que en verdad no es muy grato el suceso, y quedar bastante moreteada y adolorida no es muy gracioso, pero es parte de mi, de lo que soy y de lo que día a día convivo, ya que es solo una enfermedad, una enfermedad como cualquier otra, solo es eso, nada más, un pequeño defecto de fábrica.
Debo admitir que no me es muy grato tener las limitaciones que tengo, privarme de las cosas que me privo, y no considero que sea cierto lo que me dijeron unas personas hace algunos días, , “tú eres tu propio verdugo”, “tú te privas de lo que quieres privarte”. Eso no es así, una cosa es cuidarse y otra cosa es privarse, puede ser que en instantes quisiera y quiero tirar todo a la mierda, pero no es esta condición lo que me enfada y limita; lo que me priva de ser feliz, lo que me ha privado, lo que me ha angustiado y angustia, lo desesperante en todo esto es que durante doce años las personas que te han rodeado me han visto como la “pobrecita niñita”, a quien hay que cuidar, a quien hay que recordarle su condición; a quien hay que sobreproteger, pero YA BASTA POR FAVOR!!!!!! pues ahora compréndanme y escúchenme a mi, no necesito que me lo recuerden, se como estoy y se como no estoy, se lo que me hace bien y se lo que no, lo único que pido es que no me priven de mi libertad y no me impongan limitaciones innecesarias y estúpidas, pues aunque sé que quieren cuidarme y protegerme no tienen porque atarme y ahogarme.
Sin nada mas que agregar me despido.
ATTE. Fiorennttina Muñoz Rossi.