
He llorado mucho durante estos días, han sido largos y tortuosos, siento que me falta el aire y he llorado en soledad, en silencio, manteniendo una sonrisa y la cotidiana normalidad.
Nunca te hice daño, ni te traté mal, siempre te quise, fui comprensiva, te trate con cariño, te apoyé, y si algo necesitabas, ahí estaba…pero de ti, ¿Qué recibí?
Un insulto tras otro, palabras frías, cortantes, hirientes como una cuchilla, mas dolorosa que golpes y bofetadas.
Trapeaste el suelo con mi cariño y mi sentimientos, con lo poco que quedaba de mi, terminaste de matar la poca esperanza que quedaba en mi.
No puedo ser como tu quieres que sea, ni siquiera sé como soy, desde hace un tiempo todo es aún más confuso; me pregunto y me cuestiono…y solo hay vacío…
Me pregunto como sería mi vida si nunca hubieras aparecido, ¿cuanto dolor me hubiera evitado?, ¿hubiese sido todo más llevadero?
Se que nunca sentiste algo tan fuerte como lo que yo sentí por ti, te amé, a pesar de todo, te amé a pesar de que todos e incluso yo misma me decían deja esto, pero aquí estoy…rompiéndome a pedazos…y buscando las fuerzas para armarme, sin que se den cuenta de lo destruida que estoy.
No te dije en tu cara que te amaba…de nada hubiese servido…si en tu corazón nunca hubo espacio para mi…pero pesar del dolor y la atormentante angustia que cargo en mi corazón y en mi alma, te deseo bien, porque no puedo odiarte, es tan simple como que amo.
Me pediste que no te volviera a ver, que no te llamara; respetaré eso, dudo que alguna vez leas esto, que importa en realidad si lo haces… ¿Qué arreglaría?, nunca hubo nada que arreglar, nunca hubo nada…solo alguien que caminó con una venda en los ojos; y se negó a quitársela a pesar de una y otra caida.








